Guayaberas, de Cuba a México October 04 2013

Es interesante conocer las raíces cubanas de la guayabera. Se dice que aparecieron por vez primera en Sancti Spíritus, sin embargo, aunque no exista documentación acerca del origen de las guayaberas en Yayabo, la tradición así lo señala incluso se sabe que existió una prenda nombrada como yayabera que se hizo muy popular en las provincias colindantes y se volvió trochana es Ciego de Ávila y camagüeyana en la provincia de Camagüey.

 

Se cuenta que en 1709 llegó a la villa cubana de Yayabo una pareja de andaluces: José Pérez Rodríguez y Encarnación Núñez García. Él era alfarero y tres meses después de haber arribado a la isla había construido una nave de madera para ser utilizada como su taller. Pero además, en cierto momento, el matrimonio recibió una gran cantidad de lino que habían comprado o bien que les enviaron sus parientes de España.

 

Entonces José le solicitó a Encarnación que le confeccionara con esta tela una serie de camisas flojas, cómodas y largas, para utilizar sin fajar y con grandes bolsas al frente para guardar sus herramientas pequeñas de trabajo o bien sus cosas personales. Encarnación accedió a esta solicitud y en poco tiempo, esas camisas ya se habían popularizado en toda la región.

 

Este es un posible origen de las guayaberas y si bien no tiene un sustento documental, como tradición es muy satisfactoria y explica en buena manera la popularidad que han alcanzado las guayaberas, al grado de ser consideradas como prendas típicas en muchas naciones latinoamericanas. Uno de los detalles característicos de las guayaberas es que incluyen alforzas a manera de adornos. Pueden hallarse varios tipos de alforzas, como por ejemplo, las “De aparato”, “Una a una” y “De rayas o cuadros”.

 

Otro distintivo infaltable en las guayaberas y en especial en las guayaberas mexicanas, es la “vista de picos”. Se trata de los triángulos que orientan la localización de los bolsillos y las alforzas. Al frente siempre aparecen dos y en la espalda, las guayaberas más finas y clásicas tienen dos o incluso un solo pico. Es conveniente saber que entre más picos tenga una guayabera, requiere de más trabajo en su confección y su precio es más elevado.

 

Las guayaberas llegaron a México, más específicamente a la península de Yucatán, desde Cuba, en el momento en que hubo un intenso intercambio marítimo entre ambas naciones. Se dice que fue un español, Pedro Mercader Gausch quien trajo las Guayaberas desde Cuba a México. Las guayaberas comenzaron a venderse a finales del siglo XIX en la tienda conocida como “El Encanto” en Yucatán.