Guayaberas mexicanas October 04 2013

En la época de mayor utilización de la transportación marítima, se presentaba un ininterrumpido contacto entre Cuba y la península yucateca, la cual, solo tenía una comunicación náutica con el resto del país. Fue entonces cuando comenzó la historia de las guayaberas mexicanas.

 

Se dice que las guayaberas fueron traídas a la ciudad de Mérida, desde Cuba, por el español Pedro Mercader Gausch. Mercader las fabricó con diseños alforzados, agregándoles un par de bolsas delanteras con tapas, en la parte superior, así como también varios botones. Las bolsas inferiores fueron ensanchadas. (En Cuba, estas últimas eran solo un adorno). Además se decidió que fueran de color blanco, de acuerdo a las costumbres yucatecas.

 

Mercader comercializó esta prenda como “la guayabera”. En las postrimerías del siglo XIX, muchos yucatecos acaudalados la adquirirían en la tienda “El Encanto”, la cual se hizo famosa por este producto. Poco a poco en Yucatán comenzó a surgir una industria manufacturera dedicada a la producción de guayaberas. Cuando Castro llegó al poder, algunos empresarios de la península de Yucatán, observando que las guayaberas, todavía tenían mucha demanda, resolvieron fabricarlas.

 

En el periodo entre 1960 y 1985 las guayaberas se hicieron tan populares a nivel nacional, regional e internacional que se presentó una gran demanda de estas prendas. Por ello aparecieron numerosas fábricas dedicadas a las guayaberas. Pero se crearon también, otras clases de guayaberas mexicanas, agregándole pequeñas variaciones y mejorando su confección. Esto sucedió a tal grado que se popularizó el slogan de “Yucatán es el umbral del Mundo Maya, y Mérida la Capital Mundial de la guayabera”. No mucho después la guayabera se popularizó en Veracruz, hasta el punto de que allí se la considera como una de sus prendas típicas.

 

Pero el negocio de las guayaberas mexicanas ha tenido sus altibajos. Ante la gran competencia de las naciones maquiladoras asiáticas, el mercado nacional de las guayaberas recibió un positivo impulso del presidente Luis Echeverría, quien los utilizaba en sus giras, tanto en el interior del país como en el extranjero, lo cual convirtió a las guayaberas en productos de exportación durante buena parte de la década de los setenta y los inicios de los ochenta. Finalmente, las guayaberas fueron asimiladas por otras naciones, tal y como sucedió en el territorio mexicano.

 

A las islas Filipinas llegaron en barcos españoles y en Honduras también cobraron una gran popularidad, si bien allá se les conoce como “guayabas”. Estas magníficas prendas, también se hicieron populares en Europa, especialmente en Andalucía, España. Allí, a las guayaberas se les conoce simplemente como cubanas.